Sitio web no oficial dedicado a recopilar y documentar con detalle la trayectoria musical de Marta Sánchez. Creado por y para sus fans, reúne información sobre álbumes, sencillos, ediciones, certificaciones, material inédito y giras, con el objetivo de preservar y difundir su legado artístico.

Tema «Encontrándote» (2002)

«Encontrándote» es un tema incluido en Soy yo (2002), quinto álbum de estudio en solitario de la cantante Marta Sánchez. El álbum fue publicado el 7 de mayo de 2002 en España por el sello Muxxic, perteneciente a la compañía discográfica Muxxic Records.

Tema: Encontrándote

ISWC: T-071.363.804-0

Álbum: Soy yo

Discográfica: Muxxic

Publicación: 7 de mayo de 2002

INFORMACIÓN GENERAL

Dentro del repertorio del álbum Soy yo, «Encontrándote» se distingue por presentar el amor como una experiencia transformadora, capaz de ofrecer refugio, esperanza y una nueva forma de contemplar el futuro. Frente a la vulnerabilidad de «Sigo intentando», la violencia relatada en «Como un ángel», la confusión interior de «Socorro» o la ruptura expresada en «No te quiero más», la canción describe la llegada de una relación que permite a su protagonista dejar atrás la soledad y recuperar la confianza en la felicidad.

Dentro del álbum aparece situada como octavo corte, después de «Socorro» y antes de «Si crees en mí». Su colocación resulta especialmente significativa por el contraste que establece con la canción anterior. «Socorro» termina convertida en una llamada de auxilio ante la culpa, las dudas y las experiencias no vividas; «Encontrándote», en cambio, presenta el amor como la respuesta que permite superar ese vacío. El paso de una canción a otra conduce al oyente desde el laberinto emocional hasta una relación percibida como verdad, refugio y promesa de futuro.

«Encontrándote» no fue publicada como sencillo. La campaña comercial de Soy yo se concentró en «Sigo intentando», «Soy yo», «No te quiero más» y «Amor cobarde», por lo que la canción permaneció como corte de álbum y no contó con una edición promocional independiente. La canción tampoco fue interpretada en las actuaciones televisivas documentadas durante la promoción del álbum. Esta ausencia limitó su difusión a la grabación incluida en el disco y evitó que adquiriera una identidad visual o escénica independiente. Tampoco fue incorporada al repertorio documentado de la gira Soy yo de 2002 ni recuperada en las giras posteriores.

Su valor dentro de Soy yo reside precisamente en esa condición de canción reservada casi exclusivamente para la escucha del álbum. Sin haber sido sencillo, sin actuaciones televisivas conocidas y sin presencia documentada en las giras, «Encontrándote» representa una de las piezas menos expuestas de aquella etapa, pero también uno de sus retratos amorosos más directos.

LETRA Y COMPOSICIÓN

La canción es un tema escrito y compuesto por Steve Singer y Claudia Brant, bajo la producción de Juan Carlos Melián.

La letra de «Encontrándote» narra una historia centrada en el descubrimiento de un amor que transforma por completo la vida de la protagonista. La llegada de esa persona supone el final de una etapa marcada por la soledad y abre un horizonte de plenitud, confianza y esperanza. No se relata el proceso concreto que conduce al encuentro, sino sus consecuencias emocionales: amar permite contemplar la existencia de otra manera y recuperar la capacidad de imaginar un futuro compartido.

Desde la primera estrofa, la persona amada aparece asociada con imágenes de amplitud y trascendencia. Las estrellas, las alas, el cielo y la luna llena crean un espacio casi ilimitado, relacionado con la libertad y la posibilidad de elevarse por encima de la vida anterior. Cuando la protagonista afirma que ese amor le enseñó a «encontrar», el verbo adquiere un sentido más profundo que el simple hecho de conocer a alguien: gracias a la relación parece encontrar también orientación, seguridad y una nueva versión de sí misma.

La letra construye este vínculo mediante una sucesión de correspondencias: en los ojos están las estrellas; en las alas, la libertad; en la voz, el alma; y en los besos, la eternidad. Esta acumulación idealiza a la persona amada, convertida en la encarnación de todo aquello que la protagonista necesitaba. El amor adquiere así una dimensión absoluta, reforzada por conceptos como la eternidad y el infinito, que presentan la relación como una experiencia capaz de superar los límites cotidianos.

El abrazo ocupa un lugar especialmente importante dentro de esta visión. Su carácter «tibio» aporta cercanía y protección frente a la grandeza de las imágenes anteriores. El amor no solo permite alcanzar lo infinito, sino que también ofrece un refugio íntimo en el que la protagonista descubre «un nuevo modo de amar». Esta expresión sugiere que ha conocido otras formas de relación, pero ninguna le había proporcionado la misma sensación de plenitud. Con esta persona ya no se limita a vivir el presente: vuelve a tener «una vida que soñar».

El estribillo resume la transformación mediante la repetición de «Encontrándote». El gerundio presenta el encuentro como una experiencia todavía activa, cuyos efectos continúan desarrollándose. La persona amada abre «la puerta a la verdad», imagen que identifica la relación con una revelación: después de un tiempo de incertidumbre, la protagonista cree haber accedido a una forma auténtica de amor. A la vez, asegura haber borrado «las huellas de la soledad». La elección de la palabra «huellas» indica que el aislamiento pertenece al pasado, aunque había dejado marcas que solo este nuevo vínculo ha conseguido hacer desaparecer.

La felicidad no se presenta como una ilusión abstracta, sino como una realidad cuya existencia ha sido demostrada por la relación. El verso «me has demostrado que existe la felicidad» deja entrever que la protagonista pudo haber perdido anteriormente la confianza en ella. El encuentro funciona, por tanto, como una respuesta a una antigua carencia emocional: no crea únicamente una historia de amor, sino que restaura una esperanza que parecía olvidada.

La segunda estrofa introduce imágenes más físicas. En el cuerpo amado encuentra descanso, pero también pasión y respuesta a la «sed» de su ser. La relación reúne así dos fuerzas complementarias: la serenidad del remanso y la intensidad del deseo. No se trata de una pasión inestable, sino de un amor que proporciona al mismo tiempo excitación, calma y seguridad.

La afirmación «valió la espera» permite imaginar un periodo previo de búsqueda, decepción o soledad. Encontrar a esa persona adquiere entonces la categoría de milagro, porque recompensa todo el tiempo transcurrido y da sentido a la espera. La letra no explica qué dificultades atravesó la protagonista, pero esta omisión favorece una lectura universal: el centro no está en las relaciones anteriores, sino en la certeza de haber encontrado finalmente el amor esperado.

En los últimos versos aparece una alteración simbólica del tiempo. La persona amada le ha «cambiado el pulso», como si el encuentro hubiera modificado el ritmo mismo de su existencia. La declaración «contigo no habrá final» prolonga la idealización y expresa el deseo de permanencia. La protagonista considera que la autenticidad de los sentimientos basta para garantizar su continuidad: si el amor es real, parece capaz de vencer tanto a la soledad como al paso del tiempo.

La reiteración completa del estribillo al final no aporta nuevos acontecimientos, pero sí refuerza la certeza emocional alcanzada. La protagonista vuelve una y otra vez sobre las mismas ideas —verdad, felicidad y desaparición de la soledad— porque en ellas se concentra el significado de su transformación. La repetición del título actúa como una celebración del encuentro y fija a la persona amada como origen de todos esos cambios.

En conjunto, «Encontrándote» presenta el amor como una experiencia reparadora y casi trascendente. Su protagonista pasa de una soledad implícita a una sensación de plenitud en la que convergen libertad, refugio, deseo, verdad y esperanza. La letra adopta una visión intensamente idealizada: la felicidad no procede solo de amar, sino de haber encontrado a la persona capaz de devolverle los sueños y hacerle sentir que la espera tuvo sentido. Más que contar cómo comienza una relación, la canción expresa la revelación íntima de quien cree haber llegado, finalmente, al lugar emocional que llevaba mucho tiempo buscando.

En el plano musical, «Encontrándote» se sitúa dentro de la balada pop de orientación adulta, con un tratamiento orquestal y una base rítmica de tempo medio. No es una balada lenta en sentido estricto: mantiene un pulso regular y relativamente activo, pero la prioridad concedida a la melodía vocal, las notas sostenidas y las cuerdas determina su carácter sentimental. La canción avanza mediante un crecimiento gradual desde las estrofas contenidas hasta unos estribillos más amplios, sin adoptar la acentuación insistente propia del pop bailable.

El seguimiento de pulsos sitúa el tempo alrededor de 110 bpm. También puede percibirse una lectura a mitad de tiempo, cercana a 55 bpm, debido a la amplitud del acompañamiento y al fraseo reposado de la voz. Sin embargo, la subdivisión instrumental y la regularidad de los ataques justifican mejor la lectura principal próxima a 110 bpm. La organización métrica es cuaternaria y compatible con un compás de 4/4. No se detectan cambios de compás relevantes. El ritmo permanece estable durante toda la canción y funciona como soporte del desarrollo vocal, sin buscar síncopas especialmente pronunciadas ni desplazamientos métricos complejos. Esta regularidad favorece la claridad del texto y permite que el incremento de intensidad proceda de la instrumentación y de la interpretación, no de alteraciones bruscas del pulso.

El perfil tonal global presenta su mayor correlación con Fa sostenido menor, seguido por Mi mayor y La mayor. Estas tres áreas están estrechamente relacionadas: Fa sostenido menor es el relativo menor de La mayor, mientras que Mi mayor desempeña una función armónica importante dentro de ese entorno tonal. El resultado no debe interpretarse como tres tonalidades independientes, sino como una composición que explota deliberadamente la relación entre el modo menor y sus regiones mayores cercanas.

La forma responde a una estructura pop convencional, aunque desarrollada con transiciones instrumentales amplias: introducción, primera estrofa, sección preparatoria, primer estribillo, enlace instrumental, segunda estrofa, nueva transición y repetición ampliada del estribillo.

En cuanto a la instrumentación, los créditos del álbum atribuyen la guitarra a José Antonio Romero, los arreglos de cuerda a Jorge Villaescusa y los coros a M. S. África, Montse Tomás y Julio Fowler. También documentan la participación de la Orquesta Sinfónica de Bratislava, dirigida por David Hernando. El bloque de producción en el que se encuentra la canción acredita además a Juan Carlos “Pana” Melián en batería y percusión.

La guitarra de José Antonio Romero desempeña una función de acompañamiento y articulación. El crédito utiliza el término genérico «guitarra» y no especifica en esta canción si todas las partes proceden de guitarra acústica, eléctrica o de una combinación de ambas. Por tanto, no sería riguroso asignar cada sonoridad a un tipo concreto sin disponer de las pistas originales. Sí puede afirmarse que el instrumento contribuye a definir los ataques armónicos y a conectar la base rítmica con las capas sostenidas de la orquesta.

Las cuerdas poseen una función central. El arreglo de Jorge Villaescusa no se limita a duplicar la melodía vocal, sino que sostiene notas prolongadas, conecta las diferentes secciones y amplía el registro durante los estribillos. En las estrofas permanecen más integradas en el fondo; conforme aumenta la intensidad, ganan densidad y extensión. Su crecimiento traduce musicalmente las imágenes de libertad, cielo e infinito presentes en la letra, pero el predominio de fa sostenido menor en los estribillos evita que esa expansión resulte excesivamente luminosa.

La Orquesta Sinfónica de Bratislava está acreditada como conjunto, pero la única especialidad del arreglo identificada para «Encontrándote» es la cuerda. En consecuencia, puede confirmarse la presencia orquestal y el protagonismo de las cuerdas, pero no debe afirmarse que aparecen instrumentos de viento-madera, viento-metal u otras familias concretas sin una acreditación diferenciada o una separación de pistas que lo demuestre.

La batería y la percusión proporcionan un acompañamiento contenido. Su cometido no consiste en dominar la mezcla, sino en mantener la continuidad del pulso y reforzar la llegada de los estribillos. Los ataques se vuelven más definidos en las secciones de mayor intensidad, mientras que en las estrofas quedan subordinados a la voz y a los elementos armónicos. Los créditos no identifican para esta canción a un bajista ni a un teclista específicos. Aunque existe contenido en el registro grave y pueden percibirse capas armónicas adicionales, no resulta justificable atribuirlas con certeza a un bajo eléctrico, un sintetizador o un piano.

Los coros de M. S. África, Montse Tomás y Julio Fowler aparecen como refuerzo de la voz principal y contribuyen a ensanchar los estribillos. No funcionan como una voz narrativa independiente, sino como una extensión armónica de Marta Sánchez. Su incorporación incrementa la sensación de plenitud asociada al título y diferencia con claridad los estribillos de unas estrofas más íntimas. La suma de voz principal, coros y cuerdas explica buena parte del crecimiento de la segunda mitad.

La interpretación de Marta Sánchez comienza con una emisión contenida, de carácter lírico y claramente articulado. El fraseo no busca ornamentaciones continuas: reserva la expansión y las notas prolongadas para las palabras que concentran el sentido emocional de cada sección.

En conjunto, «Encontrándote» es una balada pop orquestal en 4/4, desarrollada a un tempo aproximado de 110 bpm y articulada principalmente alrededor de Fa sostenido menor, con una presencia destacada de La mayor y Mi mayor. La música acompaña con precisión el recorrido de la letra: parte de una expresión íntima, aumenta progresivamente su densidad y convierte el estribillo en una expansión emocional. Sin abandonar un fondo melancólico, la canción presenta el amor como una experiencia capaz de transformar la soledad en plenitud.

VERSIONES Y USO EN RECOPILATORIOS

La canción no ha sido reutilizada en lanzamientos posteriores de Marta Sánchez, ni incluida en ninguno de sus álbumes recopilatorios.

VERSIONESISRCÁlbum · Single · Maxi-SingleDuración
«Encontrándote»ES6410204008Álbum Soy yo3:30

NO TE PIERDAS NINGUNA NUEVA ENTRADA DE Discografía Marta Sánchez

Suscríbete ahora para recibir todas las nuevas entradas que se publiquen.

© 2026 – discografiamartasanchez.com. Sitio web no oficial creado por fans.
Todas las imágenes, logotipos y material pertenecen a sus respectivos propietarios. Uso con fines informativos y de homenaje.


Discografía Marta Sánchez
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.