«Camamasi» es un tema inédito grabado en 2018 por la cantante española Marta Sánchez junto a Antonio Carmona, e interpretado por ambos durante su participación en la vigésima segunda edición de los Premios Cadena Dial. La actuación se celebró el 15 de marzo de 2018 en el Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife y se retransmitió en directo por Divinity.

Tema: Camamasi
ISWC: T-210.236.932-1
Álbum: non-album single
Tipo de grabación: En estudio
Canal de televisión: Divinity
Programa de televisión: Premios Cadena Dial 2018
Fecha de emisión: 15 de marzo de 2018
Publicación: Tema inédito no publicado hasta la fecha
INFORMACIÓN GENERAL
El 15 de marzo de 2018, Marta Sánchez participó en la vigésima segunda edición de los Premios Cadena Dial, celebrada en el Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife. Durante la gala, la cantante interpretó a dúo con Antonio Carmona «Camamasi», una composición que el artista granadino había publicado el año anterior en su álbum Obras son amores. La actuación reunió a dos figuras de la música española procedentes de estilos diferentes, el pop melódico y el flamenco fusión. Marta fue además la encargada de entregar a Carmona uno de los galardones concedidos aquella noche por Cadena Dial.
El título «Camamasi» procede de una palabra inventada por Antonio Carmona, que el propio cantante definió como un «comodín de esperanza». Aunque carece de un significado literal en español, expresa una actitud positiva ante las dificultades de la vida. En una entrevista a los medios de comunicación, Carmona explicó que había creado el término para transmitir un mensaje de esperanza que pudiera aplicarse a distintas situaciones, desde las injusticias sociales hasta el sufrimiento de las personas refugiadas. La expresión adquiere así un sentido que va más allá de la historia amorosa de la canción, al relacionarse también con la solidaridad y la confianza en un futuro mejor.
La ceremonia, organizada por la emisora musical y Turismo de Tenerife, reconoció también a artistas como Pastora Soler, Juanes, Rozalén, Sergio Dalma, Pablo López y Malú. Se concedieron premios especiales a Manolo García, Carlos Vives y Tequila por sus respectivas trayectorias, así como un reconocimiento a Operación Triunfo por su repercusión durante el año anterior. El espectáculo contó con actuaciones de Melendi, Vanesa Martín, Rosana, Amaia Montero y Carlos Rivera, además de la participación de los representantes españoles de Eurovisión, Amaia y Alfred.
La gala se retransmitió en directo a través de Divinity y de la página web de Cadena Dial, mientras que Telecinco ofreció una emisión en diferido el domingo 18 de marzo. El acontecimiento tuvo también un carácter solidario, ya que la recaudación de las entradas se destinó al comedor social de San Vicente de Paúl y al asilo de Nuestra Señora de la Candelaria, dos entidades asistenciales de Tenerife.
La colaboración entre Marta Sánchez y Antonio Carmona tuvo un significado especial por la amistad que ambos mantenían desde hacía años. Durante la gala, Carmona recordó que llevaba alrededor de veinte años proponiéndole a Marta que cantaran juntos. Su interpretación de «Camamasi» permitió finalmente hacer realidad aquel deseo, en una noche en la que también recibió de manos de la cantante el reconocimiento a su trayectoria musical.
LETRA Y COMPOSICIÓN
La canción es un tema escrito y compuesto por Antonio Carmona, la compositora argentina Claudia Brant y el músico Pablo Rosemberg. La letra de «Camamasi» narra una historia centrada en un amor marcado por la distancia, la nostalgia y la esperanza de recuperar a la persona amada. El protagonista expresa sus sentimientos hacia alguien a quien no ha conseguido olvidar, a pesar de las dificultades y del tiempo transcurrido. A través de imágenes relacionadas con la naturaleza y reflexiones sobre la sinceridad, la canción presenta el deseo de reencontrarse con esa persona sin renunciar a la propia identidad.
La primera estrofa introduce la soledad mediante «Soy la luz que se pierde en la noche», una imagen que transmite incertidumbre y desorientación. La referencia al camino que viene y va sugiere una vida marcada por los cambios, mientras que «He cruzado por ti to’ los mares» representa los esfuerzos realizados por amor. La separación aparece reflejada en «Un espejo agrietado de amor», una metáfora que presenta la relación como algo que ha quedado dañado. Al afirmar que ya es demasiado mayor para ser delincuente y que tiene remedio para el temor de la otra persona, el protagonista parece reivindicar su madurez y su capacidad para ofrecer confianza.
El preestribillo introduce una reflexión sobre la importancia de la sinceridad. «Qué me sirven palabras si ahora te miento» cuestiona el valor de las declaraciones amorosas cuando no están acompañadas de honestidad. A continuación, «Si no te veo, cae la nieve en Madrid» utiliza el frío como imagen de la tristeza que provoca la ausencia. La nieve simboliza el vacío emocional que experimenta el protagonista cuando está lejos de la persona querida, transformando el paisaje en un reflejo de sus sentimientos.
El estribillo concentra el mensaje principal mediante «Deja que yo te quiera así como soy», una petición de aceptación que presenta el amor como parte de la propia identidad. El protagonista desea recuperar la relación sin tener que convertirse en alguien diferente. La expresión «Unamos nuestras almas juntas contra el viento» representa la voluntad de afrontar unidos las dificultades, mientras que «Yo he esperado por ti, yo nací para eso» transmite una entrega absoluta, hasta el punto de considerar la espera como una parte esencial de su vida.
La segunda estrofa profundiza en las dudas que acompañan esa espera. «La esperanza de pronto se pierde» reconoce los momentos de desánimo, mientras que «La locura de tanto pensar» refleja el desgaste provocado por los recuerdos y la incertidumbre. La imagen de la moneda que cambia sugiere los giros inesperados de la vida, y «Cerré mis ojos y eché a volar» expresa el deseo de escapar momentáneamente de las preocupaciones. Sin embargo, el protagonista reafirma su compromiso con la sinceridad mediante «Mi bandera es decir la verdad» y recupera la esperanza al asegurar que algún día la persona amada volverá.
En la parte final, la declaración «Tú eras mi esperanza» revela la importancia que esa relación ha tenido en su vida. La persona amada aparece como una fuente de ilusión y fortaleza, algo que se refuerza con «Tú me das la fuerza para poderte amar». La repetición del estribillo mantiene el deseo de reconciliación y la petición de ser aceptado tal como es, sin que la letra llegue a confirmar si el reencuentro se produce.
«Camamasi» concluye así con un mensaje de amor persistente, en el que la tristeza de la separación convive con la confianza en un futuro compartido. La canción no explica las causas de la ruptura, sino que se concentra en los sentimientos de quien continúa esperando y considera que el amor merece mantenerse a pesar de las dificultades..
En el plano musical, «Camamasi» se sitúa dentro del flamenco-pop de fusión, con una base claramente procedente de la bulería pero adaptada a una producción contemporánea en la que conviven elementos flamencos, pop, rock y programación.
El análisis rítmico merece especial atención porque una lectura automática simple puede resultar engañosa. El beat tracker llega a fijarse alrededor de 129 bpm debido a la fuerte síncopa y a la densidad de ataques, pero el análisis de autocorrelación revela periodicidades mucho más relevantes en torno a 95,7 bpm y 184,6 bpm. Musicalmente, la primera funciona como pulso amplio y la segunda como una lectura aproximadamente a doble tiempo. Esta doble percepción resulta coherente con el carácter flamenco del tema y con otras mediciones independientes que sitúan «Camamasi» alrededor de 95 bpm o, según la subdivisión utilizada, cerca de 188 bpm.
Por ese motivo, sería poco riguroso reducir «Camamasi» a una pieza pop convencional en 4/4 con un único tempo fijo. Su groove deriva de una bulería estilizada, con subdivisiones rápidas, síncopas y acentos que crean varias capas perceptivas. La producción suaviza la rigidez del compás flamenco tradicional para integrarlo en una estructura de canción pop, pero conserva suficiente irregularidad rítmica como para que se detecte simultáneamente pulsaciones relacionadas entre sí.
Desde el punto de vista tonal, el resultado global favorece con bastante claridad Fa sostenido menor, seguido de La mayor, su relativo mayor. Esta relación resulta especialmente significativa porque el peso de ambos centros cambia a lo largo de la canción. Durante determinados fragmentos domina claramente el perfil de Fa sostenido menor, mientras en otros —especialmente en las zonas más abiertas del desarrollo— aumenta el peso de La mayor. Por tanto, más que hablar de una sucesión de modulaciones completas, resulta más exacto describir «Camamasi» como una canción construida sobre una dualidad entre Fa sostenido menor y La mayor. Las transcripciones armónicas disponibles confirman además la importancia de acordes como Si menor, La mayor, Mi mayor, Fa sostenido menor y Do sostenido menor, todos estrechamente relacionados dentro de ese espacio tonal.
En cuanto a la instrumentación, existe una combinación de guitarras acústicas y eléctricas, una línea grave de bajo, batería, teclados y capas programadas. No se trata, por tanto, de una producción basada exclusivamente en instrumentos flamencos. La guitarra aporta buena parte del color orgánico, mientras bajo y batería proporcionan una base más próxima al pop y al rock; los teclados y la programación completan el espacio armónico y ayudan a integrar ese material dentro de una producción contemporánea.
El aspecto más interesante de esta versión aparece en el tratamiento vocal. Antonio Carmona y Marta Sánchez parten de tradiciones interpretativas muy diferentes, y la grabación no intenta ocultar esa distancia. Carmona utiliza una emisión más rugosa, flexible y marcada por el fraseo flamenco, con ataques menos geométricos y ornamentaciones que se integran en el pulso de la bulería. Marta aporta una voz más limpia, proyectada y estable, procedente del lenguaje del pop, con una articulación más definida de las notas sostenidas.
Ese contraste beneficia especialmente al estribillo. La voz de Carmona aporta irregularidad, tierra y elasticidad rítmica, mientras Marta proporciona una línea más recta y luminosa. Cuando ambas voces coinciden, el interés no procede de que sus timbres se fusionen completamente, sino precisamente de que continúan siendo fácilmente distinguibles. El dueto establece así un diálogo entre el fraseo flamenco y una técnica vocal pop más controlada.
En conjunto, «Camamasi» se sitúa en un territorio de flamenco-pop y fusión, articulado alrededor de una bulería contemporánea que combina una pulsación amplia cercana a 95–96 bpm con una subdivisión aproximadamente al doble, alrededor de 185–190 bpm. Su lenguaje tonal oscila entre Fa sostenido menor y La mayor, sin necesidad de entender esos cambios como modulaciones completas, y el arreglo integra guitarras acústicas y eléctricas, batería, bajo, teclados y programación.
VERSIONES Y USO EN RECOPILATORIOS
La canción nunca ha sido incluida en ningún álbum, single o recopilatorio oficial de Marta Sánchez, por lo que permanece fuera de su discografía publicada y se considera parte de su material inédito.
| VERSIONES | ISRC | Álbum · Single · Maxi-Single | Duración |
|---|---|---|---|
| «Camamasi» con Antonio Carmona | – | – | 4:08 |
